“Ojalá tuviera más tiempo”, pero estoy a full.
¿Estás delegando?
“Debería, pero prefiero hacerlo yo. Así sale bien”…
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Y siguió. Porque ‘le da más seguridad’’, ‘porque no se puede jugar a que no salga a tiempo la tarea’, ‘porque no tiene ganas de tener conversaciones incómodas si luego las cosas no salen’, ‘porque se conoce y sabe que su ansiedad le ganará’…
Un arsenal de RAZONES para no delegar.
Ningún MOTIVO para sí hacerlo.
“Pero tu responsabilidad es multiplicar líderes y esa es una buena forma de ayudarlos a desarrollar los músculos (compromiso, disciplina, resolución de problemas, gestión de conflictos, toma de decisiones) que hace a uno”, le dije.
Pero como sé que esa no sería sino otra ‘razón’ más (y las razones no modifican el comportamiento ni las decisiones), apelé al motivo.
“Sé que querés seguir escalando posiciones en la matriz organizacional y, si hay algo que determina el potencial de expansión de un Manager, es su voluntad y capacidad para desarrollar gente y hacerla crecer, porque eso habla de su liderazgo.
Nadie en Capital Humano te verá como tal si debajo tuyo no dejas un grupo de gente preparada para asumir con auto confianza nuevos desafíos.
Y esa fortaleza, estimado, solo la podrán entrenar cuando sientan la posibilidad de poner en juego su talento – ni más ni menos que los que les sucede cuando alguien les delega una tarea”
“ok, Lo voy a considerar…”
No pierdas la oportunidad de hacerlo. ¿Querés que te enseñe cómo?
“Le explico bien la tarea y ya” – ¿o me vas a decir que tiene un secreto ahora?
No solo un secreto, sino también una técnica y una lógica.
“Y con técnica las posibilidades de que lo haga bien, de que vos estés más seguro y de que todo el proceso sea un éxito, se elevan considerablemente. La lógica te dará seguridad y el secreto utilizalo para elevar tu influencia…”!
Quiero ver…
Son solo 5 PASOS.
s𝗲𝗴𝘂𝗶𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗶𝗻𝗶𝗰𝗶𝗼 𝗮 𝗳𝗶𝗻, 𝗵𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝗲𝗿𝘁𝗮𝗻 𝗲𝗻 𝘁𝘂 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼 𝗵𝗮́𝗯𝗶𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗲𝗳𝗲𝗰𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱.
