Los €847 de Carolina…

Si dar cursos te enseña, el Coaching te sorprende.

Te permite mantener conversaciones e intercambiar creencias en un espacio casi sagrado, de esos donde escuchar lo que no se dice abre oportunidades.

“Yo no soy vendedora. Soy hotelera.”

Eso me dijo Carolina (vamos a llamarla) en nuestra primera sesión. Y lo dijo con orgullo, no como excusa.

Cuatro años en el front desk. Huéspedes que la mencionaban por nombre en TripAdvisor (chequeado!). Una profesional de verdad. Y sin embargo, cuando su Gerente Comercial le pidió que aumentara los upgrades… sintió que le pedían traicionar algo.

La entendí. No era la primera que escuchaba esa explicación genuina, pero que a esta altura ya es tiempo de hacerle un doble click…

No era ella. Era un script invisible que la mayoría del personal de recepción (o en contacto con clientes) tiene grabado sin saberlo: “si ofrezco algo, van a pensar que les quiero sacar plata.” Y lo peor: “esa nueva percepción va a empañar todo mi esfuerzo hasta ahora, ese que descansa sobre mi trabajo real”. Y la última que corona todo: “al final del día, me pagan por (hacer x), no por vender”.

Ese sistema interno de creencias al cubo, tan silencioso como perjudicial, mata más oportunidades que cualquier objeción de precio.

El día que revisamos sus check-ins juntos fue revelador. Miren esto:

Una pareja de aniversario — sin suite romántica.

Un ejecutivo con reuniones a las 7am — sin mención de late check-out.

Una familia con chicos — sin habitación conectada.

Diecisiete situaciones en un día. Ninguna activada.

No por falta de ganas. Por falta de permiso interno.

Y comenzamos a revertir esas creencias. Porque creencia mata creencia.

Tres semanas después, Carolina atendió a un ejecutivo. Reserva estándar, tres noches. Pero en menos de un minuto detectó que venía agotado, tenía reuniones de equipo temprano y vuelo tarde el último día. Le ofreció habitación ejecutiva más silenciosa y late check-out garantizado.

El tipo ni pestañeó. €177 en una sola interacción. Me lo contó y yo estaba más contento que ella!

Pero lo mejor no fue eso. Fue lo que me dijo Carolina al final de esa semana, algo así como: “antes terminaba el turno sintiendo que hacía bien mi trabajo. Ahora termino sabiendo que hice la diferencia en la experiencia de alguien.”

€847 semanales en ingresos incrementales después. Sin presionar a nadie.

En este episodio desarmo las tres herramientas exactas que usé con Carolina.

  • reframe mental, tiene que ver con cambiar el objetivo en la propia mente.
  • las 2 preguntas que ‘clarifican’ y abren conversaciones naturales, y cómo proponer sin que suene a script.
  • Anticipación para gestionar el NO y sugerir alternativas

Porque el problema nunca fue que tu equipo no quiera vender, sino que nadie le dio permiso y técnicas para hacerlo bien.

🎙️ 847 euros: Vende upgrades sin presionar al huésped

[Hotel que Vende — para equipos que quieren generar más revenue sin convertirse en vendedores insistentes.]

Sigo aprendiendo sobre gran mundo. Cuéntame tu historia o pregunta. Y sigamos creando conocimiento!

Alejandro

0 0 votes
Article Rating

Recuerda: Me reservo el derecho de no publicar comentarios tóxicos o con falta de ética.

Subscribe
Notify of
guest

0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments